domingo, 18 de mayo de 2008

¡EL TEMBLOR¡

Era medio día, la familia estaba sentada a la mesa almorzando y conversando despacio. Empezaron a escuchar un ruido que retumbaba en las paredes y ventanas y en ese momento empezó a temblar el piso haciendo que todo se mueva, el techo crujía, los vidrios de las ventanas vibraban haciendo el ruido más fuerte.
Todos se quedaron en silencio como tratando de comprender qué pasaba. ¡Temblor¡ gritó mamá.
Rosita la más pequeña, asustada se puso a llorar. Jaime y Adela los hijos mayores se pararon rápido y salieron corriendo.
¡Cálmense¡ dijo el papá, no se asusten, parémonos en una zona segura como debajo del dintel de la puerta.
"Ya pasó, ya pasó el temblor", regresemos al comedor, sigamos almorzando, dijo el papá. Pero yo tengo miedo, me quiero quedar afuera, dijo Rosita.
Ven Rosita, dijo el papá, ya no pasará nada. Cuando hay un temblor no hay que asustarse sino actuar serenamente y protegerse para evitar daños.
¿Qué puede pasar durante un temblor papá? preguntó Jaime.
Si el temblor es suave, sólo tiembla un poquito la tierra, sentiremos que la casa se mueve produciendo ruido, como ahora. Pero si es más fuerte se le llama terremoto y pueden romperse los vidrios de las ventanas, rajarse las paredes, caerse las cornisas o el techo; por eso debemos pararnos en zonas seguras y si es más fuerte salir al aire libre para evitar que algo nos caiga encima.
¿Pero cómo podemos saber si será suave o fuerte? preguntó Adela.
Esa es la cosa contestó el papá, no lo podemos saber. Por eso hay que estar siempre preparado porque no podemos saber cuando habrá un temblor ni de qué intensidad será . Organicémonos aquí en la casa para saber como actuar.
Ubicaron las zonas seguras, como debajo de las columnas, de las puertas o de paredes fuertes. De igual manera ubicaron las zonas peligrosas como ventanas con vidrios, macetas colgantes, techos de calamina, que pueden caerse con el movimiento. Prepararon un maletín con medicinas de primeros auxilios, una linterna, una radio a pilas, ropa de abrigo, una botella con agua y galletas.
Ensayaremos realizando un simulacro de temblor. Mamá tú darás la voz diciendo ¡TEMBLOR¡.
Jaime abrirás la puerta de la calle, Adela, recoges el maletín, Rosita me das la mano y todos nos reuniremos con Jaime debajo del dintel de la puerta, explicó el papá.
Así lo repitieron varias veces para estar bien seguros de lo que estaban haciendo. La próxima vez que haya temblor, no nos tomará desprevenidos.
Autor: Gabriela de la Puente Bazo.
Texto: Proyectos y Unidades de Aprendizaje para el aula de 4 años.
Editorial:Sociedad Geográfica de Lima
Año: 2002.

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